como vernos tan vulgares/una casa muy grande/
vacía/
el arrullar del mar que se contrae/un cuadro
como los tuyos de antes/como pensar
tus olas/más hermosas
que todo pasado/como

pelearnos
por dejar de amar/antes
que dejarse matar/

como saber
que a esta soledad/le basta el mar
para sepultarse.

Ahora que se acerca el fin del mundo
ahora que casi podemos palparlo, que casi
nos soñamos fuera de esta negrura insomne
donde yacemos un rato, vagando tan perdidos;

ya que la hemos deseado tanto, que ya tanto
se ha posado en nuestro pecho sin espanto
y la olemos, se acerca, nos jadea como una sombra
tensa en la nuca, lábil en los ojos;

ya que se ha hecho lágrima y antes
presentimiento, y luego, verdad;
puñal oscuro en la vida, lo que no es el río
lo que es la forma en piel de lo deformado;

ya que la hemos besado;
¿qué haremos nosotros, los que ya no somos
vírgenes de la muerte, en esa sopa, en esa
otra negrura mas honda que le sigue al mundo
huérfana e insobornable, sin casa
ni memoria?

¿Existirá algún Dios que nos regale nostalgias?
tumbada cara a la arena/muy quieta/
esta soledad/fósil/
es otra pregunta más que reposa/en el suelo
como una roca.
lúgubre y tonto/padezco
tanto combate cuerpo a cuerpo/¿vas a
llegar?/¿sueño?/¿donde
quedaba ese lugar/lacrimal
de niño/de espaldas a la piedra?/

¿que hay de ese cuento del puente/
a viento/
que cruzaba el zahara?/¿andarán
algo tristes las epopeyas?/

seniles
años/ya sin aire
tan densos.
lluvia/pena a pena/crece
la tarde/la angustia/las raíces
levantan el pavimento del alma/desnudan
tierra virgen/tierra de tarde/¿Que
soy fuera de estas horas magras
que caen oscuras?/algo
debe haber detrás de la nube de polvo/algo
por que morir.
Acudo insomne a tu altar/cada noche
expectante/que me ataca/y te descargo
rencores/mil preguntas/cartas/¿cuándo
vas a ser/tan mía
que me quede sin palabras?
Sudestada/casi
sin quererla/un poco quizás/otro paso
a ella hay que buscarla/
húmedamente/
para que nos venga la marea/el aljibe/
el patio/esa abuela/canciones/letanías/
palabras/todo lo que inunda/envuelve/
se desmaya/sin filo/no es sangre
es agua/
y entonces.
¿bajo la sombra de que condena
miran tus ojos sino a los príncipes
de tales tinieblas tan dulces
con las que soñaste siempre
bajo los árboles y sus copas al viento
en las noches
que agitan tus vestidos tan volados?

¿bajo el influjo de que sombra crees estar
sino de la que persigue ciegamente
cada latido de tu pelo
como la huella de toda chispa?

¿Bajo que designio se hunden tus pies
sino en el remolino de estas sábanas
de las que habla tu sed sin excusas
que sólo calma esta otra alma semejante?

¿No creíste alguna vez que tu sombra misma
me acompaña acaso en cada una de estas palabras
que te atestiguan
tan auténtica?
quizás te di vida
para quitártela/después
y correr a salvarte/incandescente
al filo de cada siniestra/sinuosa
solitaria/nueva muerte
que intentamos.
soñartemente algodonada tu luz amable/en una cama
noble y caliente/soy
tu soñarteniente

todas las mujeres son/tu boca/una
sombra de rouge te cruza la frente/clara y mía
porque los besos se han ido/muy de viaje
humedos como el néctar/y derretidos
nos guían en vuelo/por fin
a una playa que es toda nuestra.

Amor Callejero.

recuerdo la bufanda tuya/que te abrigaba el cuello/era un mediodía de abril/no hace mucho tiempo/ni te hacía falta/caminar tan apurada/ibas doblando la esquina que yo cruzaba/y a dos pasos de la vida/tuviste que frenar/con el tiempo/porque ya no podías/dejar de mirar mi amor/hablándote de tantas cosas/en esos nuestros dos pasos/y tuviste que frenar/recuerdo todavía/como la vida me cambió/descarrilaste con una simple mirada/sauve y hermosa/caducas tristezas/embarcandome en el tren/potente/arrollador/incompleto/de otras nuevas/que ahora se desbocan en ese cuello/y te lo besan/en sueños/tantas veces/doblando en la esquina/hacia el mas allá.

A la primavera:

...y de noche cuando la bella duerme
se erige mi sombra como una cascada de rostros ausentes y
de voces que se callan y
la gravedad que se pierde y el mundo que es una calesita
girando perdida por el espacio y
me cortan la cabeza de príncipe en el jardín de infantes y
a la noche, mientras ella duerme y
sueña con tantas cosas
se despierta en mí la bestia fúnebre.
Nunca soñé al dolor capaz de todo esto
tan impune y tan escandaloso
guardiacárcel del invierno, si
pero también
usurpador de primaveras...
que se soñaban en tus ojos sin saberlo
tan impiadoso agujero que obliga a emigrar de emigración
ladrón de todo lo que habita una piel de mujer por un instante
como fuere una simple mariposa o un rayo de sol
como aquella tarde, como el
futuro mismo, todas esas pieles que acechan
con nombres que no les corresponden.

tan cruel que
¡tan sólo le pido la tregua de las estaciones!
sin mas que un viento que no dobla como toda respuesta.

presentimiento.

ya ni siquiera voy en trenes,
y por bendición, casi sin querer
me cuelo en la estela de una estrella fugaz
y sin más, me duermo en la noche eterna.

allí me esperan, con suerte
atletas de la desidia de las palabras
y seniles trotadores de planetas,
jardineros de pestes malditas
y lenguas ácidas,
torpes malabaristas de las venas
y mujeres secas,
como tantas otras plagas que me sueñan
mientras estrellas gigantes gritan tu nombre y me aturden y estallan.

y me desbordo lamentable.

la ciudad hermética también tiene poesía
recita tiernos versos de madrugada
formando en las nubes tu nombre sobre el cielo claro
y en sus luces de neón gritando un barato "hotel"
pero como vos sabés nada me cura
lo suficiente:
entre estas paredes de cemento
no puedo contener mi amor.
ella sigue siendo todo al fin
cuando la noche viene y ataca
es ella:
ella son estas palabras que son lo único que me queda.

usaría mi boca
como un puente hacia tu pelo
puente que florecería eterno
y que recorrería, de lo bello a los besos
ida y vuelta el mundo entero
como quien barre sus propios pasos
pasos que no se pierden, que saben, que van
y bajaría sin escalas a tu vientre
a tus ojos, que nacieron vientre
y viviría en ellos
como una ameba vive en el mar
sumergida y a la deriva de sus mareos
y sólo así. siempre así
sólo allí dejaría huellas.

-siento el alma resquebrajarse

y estas lágrimas que veo caer
son los pequeños pedazos del vidrio roto
los cristáles sólidos, perdidos y secos
despiertos
que rompen con todo
y así duelen y así matan:
junto mis lágrimas que me devuelven
mi propia alma muy de a poco.
recordaremos con obstinación - vivimos siempre tarde del amor -
estos años negros
como trenes que viajaban y que no abordábamos
llegando siempre tarde
quedando sólo sangre estrellada en el cielo
y en los cuerpos magros
como el único viaje nuestro;
llegando siempre tarde al amor
demasiado pronto.
Mi secreto más tremendo más perfecto
es esta boca en tu perfume que te sueña
son estos brazos descontentos este misterio regalado
esta conspiración de todos los amores
en el aire por el aire por el suelo
entre los árboles jugueteando silbando correteando
tan hermoso secreto que ya no piensa
que conquista que seduce que amenaza
este invierno tan largo tan ignorado...

ese beso precipitado
que todavía guardo
este secreto de los dos
tan silencioso tan sabio
tan primaveral
que te espera con la fe de los gorriones.
amor sosegado, puequeño
destierro mundano...
serán tus piernas que ya no tengo
y que me han cansado
o serán estas discretas palabras, serán
lo que no tengo
que me tiene cansado.

amores sosegados, letargos
pequeños aires mundanos
las piernas de ella que se me perdieron
los dedos de sus manos.

¿serán
tus ojos tus manos tu pelo tus piernas
mis ojos mis manos...?
o serán hasta el sosiego
estas pequeñas palabras cansadas
mundanas
que son
tan fieles...

tus ojos negros.

frente a frente
tus ojos miran mis ojos
nuestros codos en la mesa del bar
tus ojos que miran al pasado
el humo del café
fumás y fumás
tus ojos miran en mi cara el pasado
tus ojos que son espejos
en mi cara ven tus ojos lo pasado que ya no pasa
lo que nunca pasó que está pasando
lo que está pasando que ya nunca volerá a pasar;

una arruga
súbitamente
resquebraja el cielo que los habitaba
y finalmente
por tus ojos pasan esas lágrimas que nunca pasarían.
sos
la madre de todos los lenguajes
todos los alfabetos hablan con tu cuerpo
en el se esconden todas las palabras
toda poesía
todos los secretos
todas las formas de soñar

mi lengua no hace otra cosa que recorrerte.
Como entrar en el bosque mágico
donde follajes encantados y mariposas rojas
juegan con las yemas de tus dedos;
como volarse en el aliento de los azúcares;
como flotar en las delicadezas de la labranza;

Como aquellas abejas que allí vienen en manada
con los agijones a flor de piel.
despertarse una mañana
como quien se hamaca en tu cuerpo
bajo ese sol que aclara, en esa piel tan suave
ser esas brazas tibias del fogón de anoche
en el rocío tan sabias tan suficientes
y apagar de un soplo lo que quede de olvido.